A veces la gente no piensa que tiene le potencial de ayudar en las vidas de algunas persona. Muchas veces este pensamiento impide que ayuden o que dedique su tiempo en ayudar al prójimo. No soy una persona muy religiosa ni voy mucho a misa. Pero se que en este mundo hay mucha pobreza y angustia. Cuando mi profesora me dijo de este viaje no me apunte con la mente de venir a ser turismo ni conocer el país. Sino ayudar con lo que puedo. Cuando vi la oportunidad de poder ayudar a otra persona me alegre mucho.
Somos voluntarios en una escuela adonde hay niños que no saben ni escribir sus nombres ni algo simple como reconocer los colores. Durante estas 3 semanas he visto que estos niños aunque no tienen las mismas oportunidades que tiene en los niños de los Estados Unidos quieren aprender. Le gusta trabajar con nosotros. Para algunos esto no es mucho enseñarle a un niño como leer o enseñarle el abecedario pero para estos niños es algo que se queda con ellos para el resto de su vida. El agradecimiento que nos dan se va a quedar con nosotros para el resto de nuestra vida.
Se que tal vez lo que nosotros estamos haciendo no se puede compara con la Cruzada Nacional de Alfabetización pero para mi es casi lo mismo. En julio de 1979 los sandinistas le propusieron la idea de la Cruzada a sacerdote Fernando Cardenal. Esta cruzada fue el primer paso que cogieron para reconstruir el país por lo que leí en el artículo de José Luis Rocha en la primera página. El motivo de la cruzada era para que los campesino y alfabetos pudieran aprender escribir, leer y la historia de su país. Por esto es que yo comparo el trabajo que estoy haciendo en Nicaragua con la Cruzada.
También lo comparo porque como los estudiantes que participaron el la cruzada. Nosotros también estamos viviendo con una familia y estamos absorbiendo la cultura. Aunque no es igual porque los estudiantes o mejor dicho los jóvenes de la cruzada vivieron con los campesinos por cinco meses y vieron el sufrimiento que tuvieron que pasa los campesinos por siglos. En el mismo articulo que escribió José Luis Rocha el describe como los estudiantes compartían con los campesinos la comida, la ropa, el frio, el piso y los petates, (segunda pagina). Aunque nosotros no estamos viviendo con campesinos estamos aprendiendo como viven sus hijos y como la pobreza los afecta.
A veces no hay que hacer mucho para impactar la vida de una persona. Con el simple acto de enseñarles que nos importa basta. Por esto escribo este blog. Para demuestra que no cuesta mucho para ayudar y pensar que no puede solamente te encierra a las realidades del mundo. Si piensas que no puede hacer nada no lo haces pero si tienes la mente positiva puedes lograr mucho en el mundo.
Gracias, Taty. Ojalá siempre lleves estos recuerdos y que puedas seguir inspirando a otros.
ReplyDeleteCuando uno enfrenta estos problemas (la pobreza, el analfabetismo...), la respuesta fácil es pensar que son demasiado grandes o que otros (los gobiernos, los poderosos...) los tienen que resolver. Todos podemos aportar algo. No tenemos que quedarnos estancados en las divisiones ideológicas entre derecha e izquierda, con sus retóricas respectivas. Con el respeto mutuo, con honestidad y eliminando la corrupción, las diferencias se pueden superar.
Ustedes son prueba de eso, de las posibilidades del Siglo XXI para creer en un mundo mejor con dignidad para todos.
--Alba